15 de jul. 2016

YO 35 Y ÉL 26 (per VERÓNICA ALONSO)



Hace menos de un año, comencé una relación con un chico que me gusta mucho. Es guapo, simpático, inteligente, me hace reír, mis amigos le quieren, sus amigos son maravillosos, si le necesito siempre está ahí y a mí también me gusta estar ahí para él. Todo perfecto, ¿no? Suena de cuento de hadas y podría serlo sino fuera por mis prejuicios. Yo tengo 35 y el 26 para 27, ¿veis? Ya estoy alargándole la edad. Me he convertido en la “cougar” de mi grupo de amigos, o eso es lo que los artículos que he encontrado sobre mujeres con hombres más jóvenes contaban. Me ha parecido un poco triste, pero quizá no sé buscar bien, que cuando quise averiguar si alguien había escrito sobre mujeres que salen con hombres más jóvenes sólo encontrara una especie de psicoanálisis sobre el porqué de una mujer con la vida resuelta se complica con un chico joven, que más parecía escrito por un ex despechado o una lista del tipo revista Cosmopolitan de famosas con sus “toy boys” que no me interesan nada, no tengo absolutamente nada que ver con esa gente y su vida, así que me enfadé un poco y me puse a dar a las teclas.

No me ayudan nada todos estos articulillos a entender por qué me ha costado tanto y me cuesta pasar la barrera psicológica de la edad. Yo pensaba que era una mujer liberada sin ningún tipo de prejuicio para con los demás y la verdad es que es así, con los míos, no tengo más que comprensión y apoyo. Si una amiga me dijera lo que os he contado antes, “he conocido a un chico maravilloso, que me hace feliz pero es más joven que yo y eso me raya” le diría el típico, ¿estás loca? Pero si te gusta y eres feliz, qué más da? La apoyaría y la animaría a que no lo viera como a alguien sólo más joven, sino que viera lo bien que le hace sentir.

¡Aquí el problema está conmigo y no lo sabía! Existe dentro de mí una especie de reprimida católico-cristiana que pone en duda el amor que pueda existir entre un chico más joven y yo. Ni siquiera yo conozco a esa persona que a veces asoma y me hace dudar de si todo lo que estoy viviendo es real. Me hace pensar que me estoy agarrando a un palo ardiendo, que por eso estoy con un chico más joven, que es más fácil para mí “retenerle” (que palabra más fea para una relación) porque tengo más experiencia, ¿qué pretendes con esto? Estás perdiendo el tiempo... Todo sandeces que me hacen replantearme mi salud mental algunos días. Lo pienso, me levanto y me digo lo mismo que le diría a mi amiga, ¿estás loca? Disfruta, ¡le quieres y te quiere! Pero si lo tengo tan claro, ¿por qué me hace dudar esta voz que no soy yo? Esta voz, vosotros ya lo sabéis porque no os está pasando y lo veis tan claro como yo lo vería en mi amiga, es la educación y la sociedad. Una pena, sí, pero sigue pasando y está muy encima de una.

No quiero centrar esta redacción en los malos comentarios y miradas que hayamos podido recibir como pareja, eso ya se sabe, pasa, hay gente diferente con otra maneras de ver las cosas a la que le molesta que los demás seamos felices. Esta gente no me puede importar menos. Si me centrara en lo que piensan los demás, me centraría en lo maravillosos que han sido los que me rodean y el gran apoyo que he recibido de todos. Pero no es lo que quería explicar, el tema aquí es lo que llevamos nosotros mismos de serie gracias a momentos en tu infancia que han creado unas ideas que no sabías que estaban tan marcadas. Me pongo a pensar y mi padre era 6 años mayor que mi madre y creo que hasta que no me independicé no conocí a parejas en las que las mujeres fueran mayores en las relaciones y supongo que eso me marcó, aunque no lo entienda para nada y mucho menos predique y esté de acuerdo.

He hablado mucho de esto con mis amigos, cuando actuamos de pequeños psicólogos de unos a otros, y una de ellas me comentó que ella se dio cuenta de que siempre le atraían los morenos concretamente porque era ella rubia y para su cabeza era como la pareja perfecta. El chico moreno y la chica rubia. Mi amiga ha estado con rubios también y no le ha pasado nada, jajaja. Pero lo que me quería explicar ella, era esto, un aprendizaje absurdo en la infancia se queda en nuestra cabeza y luego te ves luchando contigo mismo pensando en lo estúpido que te sientes contigo mismo, ya que meramente es una chorrada. Y eso, amigos míos, es lo que he descubierto realmente en este casi año. Todos los impedimentos que me puse al empezar esta relación fueron una chorrada que para lo único que sirvieron fue para amargarme y si me pongo optimista, para ver realmente que no soy así y que cualquier obstáculo social sobre el tema me importa más bien poco.

Me ha costado mucho escribir todo esto. Han habido frases escritas como un rayo que luego han sido eliminadas casi en su totalidad. He intentado explicar lo que me ha hecho sentir una diferencia de edad de nueve años, algo que pensaba que estaba más que normalizado en mí, al parecer no me era tan fácil de asimilar pero que gracias al apoyo, la paciencia y un poco de propia comprensión y psicoanálisis, jajaja, me he podido reír de mí y de ello.

Gracias Álex.


Verónica Alonso (estilista de profesión y baterista de vocación en Me and the Bees) @lomismoescierto

Fotografia de portada: Eduard J. Montoya
Text: Verónica Alonso
Correcció: Pol Camprubí

2 comentaris:

otra ha dit...

No creo que tenga que ver con ningún tipo de represión o sea un problema de estar liberada ,tener dudas sobre salir con una persona a la que se le sacan muchos años, vaya debería ser lo normal.

Para mantener una relación de pareja,no quedar un par de veces para follar,es necesario tener cosas en común, esto suena como anatema total ya que nos venden la moto de lo que lo necesario es "amor verdadero" y que eso todo lo puede,pero es una gran mentira. Asi que un diferencia de edad grande significa estar en etapas vitales de desarrollo muy diferentes.No se quiere lo mismo , por lo general a los 26 que a los 35.

Que en tu caso has visto que no es un problema pues genial, pero vaya planteartelo es de persona con sentido común no de reprimida católica. Que no entiendo que se vea algo como negativo reflexionar sobre si es buena idea iniciar una relación así o si va a ser positiva para las dos partes,es lo suyo y demuestra que tienes consideración por ti misma y la otra persona

Estamos acostumbrados a que al revés no importe ,pero no es un valor positivo a los hombres tradicionalmente no les ha importado porque no nos veían como a iguales ni les preocupaba nuestro bienestar, tener mas edad les daba mas control sobre las mujeres y parte de nuestro valor era como objeto estético. Que los hombres lleven siglos sin tener consideración por nada que no sea su satisfacción personal no significa que debamos imitarlos

Anònim ha dit...

A ver, no digo yo que eso que hases de salir con un chico más jóvent esté mal, pero eso tiene un nombre y ese nombre es ZOOFILIA. Saludos.