19 de febr. 2016

BAILAR MAL (per ARIADNA GUITERAS)



Una declaració d’amistat: nenazas, col·lectivitat i ball.

Escriure a quatre mans és complicat. Escriure a dotze o a setze encara ho és més. De la mateixa manera que pensar esdevé exponencialment conflictiu en sumar dos cervells, o sis, o vuit, pensar i escriure en col·lectiu és lent, no és pràctic, ni és amable. Fa uns dies, en una assemblea del Ladyfest, la Xiana ens recordava que “el feminismo es incómodo”, que podíem i volíem ser disfuncionals, avançar lentes, declarar-nos hostils.

Nenazas és un col·lectiu feminista multiforme, heretge, cabrejat, explosiu, eufòric i histèric del qual formo part. Editem fanzines, escrivim, dibuixem i fem performances. Nenazas són, en un nivell similar d’importància, les meves amigues. Una xarxa d’amistat, de suport mutu en el sentit anarquista del terme, és a dir, generosa, de cooperació i reciprocitat. Afirmo sense dubtes que les estimo, ara: “¿el amor puede ser una herramienta principal para la subversión?”*. Nenazas ens enrabiem, discrepem, som una veu múltiple i complexa, que es proposa i es contradiu, que es multiplica i s’esquerda. Som veu(s) i som vòmit(s).

El 20 de novembre del 2014, dins del marc de les Jornadas Mutantes (un petit cúmul d’utopia i apoderament que va durar tres dies, desenvolupades de manera col·lectiva i autogestionades, al CSO la Lokomotiva) Nenazas vam proposar “Bailar Mal”, una sessió de vuit hores de música i ball.



Abans de començar a donar forma a aquest article em plantejava escriure sobre l'acció de ballar a través de l’exemple de “Bailar Mal”. Després d’un procés de pensament i escriptura col·lectiva vam presentar un text explicatiu que traça les línies d’allò que jo volia compartir aquí. La reescriptura a una sola veu -la meva- d’un text elaborat entre totes em sembla un gest gairebé absurd i traïdor. Així doncs, us presento “Bailar Mal”, escrit per Nenazas, a continuació. Avanço que la sessió va ser meravellosa, que d’això ja fa gairebé dos anys i que vam gravar vídeos que encara no hem penjat, que som lentes i disfuncionals, i que ens és absolutament igual.

Bailar es resistir.

Esto ya se dijo, no lo inventamos nosotras. Aunque, de la fuerza subversiva del baile a su absorción e instrumentalización sale, por ejemplo, el capitalismo. Bailar mal, es decir, sin el peso del código espacio, sea cual sea, desde tu casa hasta la discoteca. Bailar patoso, desligado, bobo, privado, como Gillian Wearing en medio del supermercado. Bailar en busca del trance como el “toque de santos”, las ceremonias de santería en Cuba o de sanación como el origen de la danza de la Tarantela en Italia. Bailar con cualquier parte del cuerpo, desde lo minúsculo, como las manos de Yvonne Rainer, hasta lo hiperbólico.

Llegar al trance.

Bailar mal. Siempre mal porque bien implica reproducir el discurso, la doma del cuerpo, la dictadura del pasado siempre ajeno al presente, a la escucha, a la posibilidad de la disolución del Yo en el Otro y con él en el entorno. Eso que los hinduistas sintetizaron tan bien en su máxima Todo es uno (y nada) y que a día de hoy nos suena a imposibilidad edulcorada... ¿Sí?        
¿Qué hay más dificultoso y subversivo que ser en el presente? 
¿Qué más atractivo y terrorífico que atreverse a ser esclavo del cuerpo? 
¿Después de un pie viene el otro?
Bailar solo con la consciencia envolvente de la comunidad, de ser un individuo colectivo. Pensar la danza como algo inmanente a los cuerpos, presente en la historia de la humanidad, desde el ritmo de los ritos ancestrales, pasando por los mantras de la espiritualidad, hasta llegar a los límites de la jarana más descontrolada. Encontrar la libertad en tu cuerpo trancero.

Nenazas propone para las Jornadas Mutantes un espacio en suspensión, de posibilidad, de baile y trance. Un lugar donde poder dirigirse hacia la nada. Donde poder expandir el cuerpo hacia los demás y permanecer en unx mismx. Donde los códigos sociales con los que normalmente nos regimos queden suspendidos en el momento del baile. Caos y libertad. Brujería y trance. Cruzar la frontera entre lo preestablecido y lo indefinido.

Con todos estos propósitos y aun sin saber qué coño va a ocurrir, proponemos una sesión de ocho horas de música y baile que, a saber, actúe como un espacio paralelo donde desaparecer, perderse o encontrarse. Porque, de hecho, lo que ocurra dentro a nosotras poco nos atañe. 
Bailar es resistir.

Repositorio: http://bailarmal.wordpress.com/
* “Una teoría del amor más allá del amor. Reconocimiento, redistribución y reciprocidad” introduït per Mari Luz Esteban. Sessió 7 del curs “¿Que hay detrás del amor? Crítica al pensamiento amoroso, identidad y reproducción social” organitzat per Traficantes de sueños. (Podcast)

Ariadna Guiteras (artista visual especialitzada en performance healthy i, per sobre de tot, Nenaza). @ariadnaguiteras

Fotografia de portada: Eduard J. Montoya XX 
Text: Ariadna Guiteras
Correcció: Pablo Gerschuni