2 d’oct. 2015

TOMÁRSELO EN SERIO (per VERÓNICA ALONSO)



El comienzo del año, como todos sentimos, es a finales de septiembre. Era el momento de comenzar el nuevo año escolar, volver a ver a tus amigos después de las vacaciones, de estrenar un montón de cosas y de comenzar nuevos proyectos extraescolares. Que si las clases de inglés, las de piano, el ballet, el judo... Lo cogíamos con tantas ganas que yo creo que aún nos queda en la memoria. El otoño es la época de volver a empezar lo que te apetecía y retomar lo que te gustaba hacer. Enero te pilla con días demasiado cortos y oscuros, con la barriga llena y sin un “duro". Bueno, esto de sin un “duro” ocurre bastante cada fin de mes, pero lo digo por lo de la “cuesta” que dicen que subimos especialmente ese.

Y aquí los tenemos, final de septiembre y otoño, ambos para nosotros en este nuevo 2015/2016 que, personalmente, se presenta bastante satisfactorio en su comienzo. Trabajo, amistad, salud, amor... Todo bastante correcto. Algunos aspectos mejores que otros pero quizá no hacer competiciones entre ellos. El humor lo cura todo y últimamente es de lo que más almaceno y gasto.

El curso pasado, si me lo tomo en serio, fue un año bien duro de llevar. Tuve días y momentos que pensaba que no me gustaría nunca recordar. Por enumerar algunos: corazón roto, accidente con monóxido de carbono, tres mudanzas y un año sin tocadiscos. Un drama en toda regla en la vida de una mujer de más de 30 años en esta sociedad. Esto, si me lo tomo en serio, es de un bajón emocional que te lleva a una depresión. Hubo un tiempo en el que me lo tomé en serio, muy en serio. Nada agradable, no sirve para nada realmente. Bueno sí, para ver lo ridícula que puedes llegar a ser. Pensé que el humor en la pena nos ayudó a mi familia y a mí a superar la muerte de mi padre y nos unió más. Así que, si lo miro desde el humor y riéndome de mí misma, con la excusa del corazón roto me he pegado las mejores vacaciones de mi vida, que me han quitado casi todos los males. El accidente con el monóxido de carbono, además de ser salvada por mi gran héroe, ¡mi gato Lobo!, me hizo querer hacer algo más, por lo que me puse a dar clases de costura a las mujeres más maravillosas del mundo. Ellas sí que me han enseñado lo que es un drama de verdad, a reírse de ello y seguir riéndose. A raíz de las tres mudanzas me he desprendido de muchas cosas con las que cargaba que no eran para mí, para al final encontrar un lugar en el que Lobo y yo estamos muy bien. Lo de estar un año sin tocadiscos, bueno, esto no tiene nada de bueno, ja ja. Pero lo positivo de esto es que he ahorrado lo suficiente para empezar el nuevo curso estrenando uno de segunda mano y poder recordar un sentimiento, muy de finales de los noventa en mi caso, que es el de poner un disco por primera vez en tu nueva cadena.

¡Toma zasca a estar sin plato 365 días!

Cuando pienso en las cosas que me gustan de mi vida pienso en las que más me río y disfruto. Reírse de uno mismo y de todos es la base en mis amistades y relaciones. En Me and the bees básicamente la premisa número uno es: si no nos hace felices, se deja. Así, nuestros ensayos están llenos de risas y cachondeo, aunque este año pasado haya habido muchos más lloros por mi parte (desde aquí os doy las gracias por quererme tanto, ¡poños!). Desde luego no somos el grupo con más éxito del mundo, por supuesto, pero nos lo tomamos con ganas y alegría y considero que nos ha dado muchísimo a cambio. El éxito no nos hace falta con todo lo que tenemos ya.

En realidad todo debería basarse en eso, en no tomárselo en serio y tener sentido del humor. Con esto no quiero decir que haya que tomarse las cosas a la ligera, nada más lejos de lo que pretendo. Pero sí decir que hay que intentar hacer lo que te gusta, siendo feliz y disfrutándolo. Es la manera. Cuesta, a veces, y al principio más, pero luego se convierte en tu manera de vida. Por supuesto que hay malos momentos y muchos más que llegarán, pero ya decidiremos de qué manera los veremos, aunque está claro que con sentido del humor.

Verónica Alonso (estilista de profesión y baterista de vocación en Me and the Bees) @lomismoescierto 

Fotografia de portada: Eduard j. Montoya 
Text: Verónica Alonso 
Correcció: Pol Camprubí