14 de nov. 2014

EL DÚPLEX (per VERÓNICA ALONSO)


Así que ahora vivo en el mejor espacio que podría encontrar. Es un antiguo local, con dos plantas a pie de calle. En la parte de abajo hay muchísimo espacio para la mesa de cortar, para la máquina de coser y un montón de espacio para los armarios de la ropa. También tengo un pequeño baño aquí abajo en el que Lobo está muy cómodo en sus momentos all bran del día. El suelo es el típico de portal con unas escaleras de portal de los 70 acorde que te llevan al segundo piso.

Aquí me he hecho un nidito majo. Mi hermano me ha montado una cocina y tengo incluso un cuarto con una habitación en la que poner la ropa y andar mientras la miras, el sueño de cualquiera. El alquiler es perfecto y no he tenido que poner un riñón para demostrar que lo puedo pagar.

Por si fuera poco, está en el barrio de Sant Andreu por el que estoy desarrollando un profundo amor cada día que pasa. Me encanta que poca gente lo conozca, aunque con lo bocachancla que soy auguro que pronto será más famoso que Gràcia y el Born juntos...

Pero... no os creáis que todo es bueno, ya sé, ya sé, tenía que haber alguna cosa mala. El local está en venta para ser reformado y hacer una vivienda en condiciones y, si alguien ve lo que yo veo aquí, me darán un mes y me tendré que ir con Lobo a llorar por los rincones y buscarnos algún agujero para vivir sin nuestros riñones, ya que los dejaremos en la fianza.

El local, como vivienda para una familia normal que quiera comprarlo, creo que no parece tan maravilloso como nos parece a Lobo y a mí. Sí, tiene algunas cosillas... El suelo de portal de los 70's es muy frío y, digámoslo así, estéticamente no muy agradable para una persona con gustos normales, las paredes están llenas de cajetines de teléfono y cables, la iluminacion es de fluorescente en todas las estancias. Tiene luz natural pero sólo se abren dos ventanas y son del mismo lado. Sí, tengo ventanas que no se abren...ya sabéis cosas que se hacen y luego se piensan...

Subiendo a la parte de arriba, el suelo es estéticamente para todos los mortales horroroso, de baldosa naranja con sombras, las paredes siguen llenas de cables, cajetines, interruptores y enchufes, supongo que antes era una oficina. La iluminación sigue siendo de fluorescente, pero en el dormitorio no hay electricidad, supongo que sólo se va a dormir aquí, ¿no? El baño de arriba, qué deciros, yo lo he apañado porque soy muy optimista, pero realmente lo tiraría todo y volvería a empezar, está lleno de cosas que se hacen y luego se piensan, si entendéis lo que quiero decir, jeje. La cocina es, para mí preciosa, la ha hecho mi hermano mayor que es un artista, pero supongo que para un comprador en potencia es un poco insuficiente en espacio. No tengo antena de televisión ya que normalmente no hay tele en una oficina, osea, no tele! Argh!!!!! No os preocupéis que los briconsejos son lo mío y me he podido apañar algo. Otra cosa es que la llave del agua está en el portal de los pisos de al lado y que la puerta de entrada es de garaje y cada día hago un poco de bíceps...No se me ha de olvidar los problemas de desnivel en el suelo y en las paredes. Ah...¡sí! Y las puertas baratas de oficina que hay por todo el local.

Aún así, que después de haber releído esto, parece que vivo en un garaje de mala muerte, me encanta estar aquí y no quiero que nunca se venda. No quiero que los rusos con dinero que están invirtiendo en Barcelona vengan a Sant Andreu, que se queden en Gràcia donde se está muy bien también. Tengo que tener cuidado y morderme la lengua cuando hable de este barrio y de sus parques, calles, bares, restaurantes, tiendas y gente maja por todos los lados...¡ay! porque me quiero quedar aquí y convencer al dueño que me lo venda poco a poco, jaja. Así que, no vengáis a Sant Andreu para nada, está muy lejos y da mucho palo, ¿a que sí? ¿a que sí?

También, tendría que empezar a no limpiar todo, dejarlo impoluto e incluso poner flores en la entrada, cada vez que viene una visita desde las fincas administradoras de la venta, que sólo me falta hornear galletas! Debería odiar al agente inmobiliario y decirle que nunca puedo quedar para las visitas y no ser servicial y agradable. Mañana mismo viene una visita y ya he pasado la aspiradora, he pintado el baño, recogido todo y sí, tengo flores en la entrada...no tengo remedio, esto es culpa de mi madre que me enseñó que me tendría que dar vergüenza tener la casa sucia o desordenada sobretodo si vienen visitas... Pero mamá estas visitas no son deseadas, vete de mi cabeza y deja que lo descoloque todo y esconda basura en las esquinas para que huela todo mal...

Prometo que lo voy a intentar porque ¡No me sacan de Sant Andreu! ¡No, no, no me moverán! Sólo espero que los de la visita de mañana no me caigan bien y no se me ocurra ofrecerme a ayudarles con la mudanza... Por favor, pido consejos de bruja mala del Este. Cualquier ayuda para sacar a mi madre de mi cabeza es poca, gracias.

Verónica Alonso (estilista de profesión y baterista de vocación en Me and the Bees)
@lomismoescierto

Fotografia de portada: Eduard Montoya
Text:Verónica Alonso
Correcció: pendent