23 de juny 2014

COMIDAS DE VERANO (per VERÓNICA ALONSO)


Paella, gazpacho, ensalada de arroz, vichysoise, sopa de melón, melón con jamón, parrillada de verduras, sardinas, cóctel de gambas, ensaladilla rusa, boquerones en vinagre, pepinillos en vinagre..., en general los encurtidos, mejillones al vapor, berberechos, mariscada...

Lo mejor del verano es comer despreocupado y a tus anchas. Bueno, lo mejor del mundo es comer despreocupado y a tus anchas, no nos engañemos. Uno de mis desesos favoritos, comer todo lo que quiera sin preocupación de que me siente mal, sea mucho o engorde, ¡claro! ¡Jaja! Aunque la verdad se ha de decir que en verano te ganas la comida, te sabe mejor y sabe todo más rico porque has de currartelo más.

Lo bien que se disfrutan las tapas en verano, eh? Ahí, al calor de la terracita moviendo la silla que se te ha pegado en los muslos al son de la sombrilla según avanza la tarde esperando que la brisilla te relaje la borrachera y la insolación, mmmm...¡vivan esas aceitunas! Llenar una olla express con una ensalada de lentejas y apio en el apartamento de verano al que no has llevado tupperwares, por supuesto, y cubres con su respectiva tapa con seguro y cargas por los acantilados de Cadaqués llevando un pareíto y unas chanclas hawaianas que siempre se acaban rompiendo por las tiras y saliéndose del agujero de la base...toda feliz tú, junto a tus amigas, buscando aquella cala que te robó el corazón el año pasado pero ,claro, a la que llegaste en barquito.... ¡Cómo se disfruta esa ensalada! ¡Cómo!¡es un manjar!

Disfrutar de esas cenas copiosas con tu familia irradiando rosa fosforito de tu piel y no sabiendo si estás soñando o es que se te ha metido algo en los oídos después de toda una sesión de 8 horas en la playa jugando en la orilla con tus sobrinos, sin protección, porque claro, tú nunca te quemas! ¡Qué bien que comes y lo buena que le ha salido la escalibada a tu cuñado ese día, no hay color con navidades!

Comer bocadillos que se han preparado en la mañana antes de salir, justo después del bañito de rigor en la playa es unos de los placeres que más se disfrutan, saben mejor, eso lo sabe todo el mundo. Incluso con sonido y regusto a arena al masticar! Grrsh grrsh! Ese sonido me da hambre!
Esos bocadillos que hacía mi madre de tortila de patata que eran una deconstrucción de pan mojado por el huevo caliente de la tortilla recién hecha y la patata ya en estado de puré, a esas horas del mediodía, que se mezclaba perfectamente con la miga del pan y era imposible deshacer esa conjunción.¡Mmmm, babeo!

Eso sí, aquel que pueda comer un bocadillo de tortilla de patata en la playa sin dejar caer minas en la arena, tiene un máster en protocolo y decoro o está comiendo tortilla envasada (y apunto, el peor invento de la historia, perdonadme).

Comidas de verano, frescas, coloridas, sabrosas, de fácil digestión y acompañadas por mucho mucho mucho alcohol, se han de pasar, los líquidos son importantes. Se te quita el hambre en verano y las sopas frías van muy bien. Cómo dice una amiga lituana: ¡Gazpacho con vodka!¡Ahí si que lo tienes todo! O comidas de verano como pretende mi madre que me alimentara en pleno agosto en Barcelona , a base de sobaos y quesada. ¿Por qué, qué traes de Cantabria a una vegetariana?

Queréis sobaos? Los mojo en vodka Jurgita?

Verónica Alonso (estilista de profesión y baterista de vocación en Me and the Bees)
@lomismoescierto

Fotografia de portada: Edu Montoya
Text:Verónica Alonso
Correcció: pendent