25 d’oct. 2013

MÚSICA PARA LA VISTA (per LAURA R. SENTÍS)


El otoño siempre me ha parecido deprimente. Supongo que el hecho de que los días sean cada vez más cortos y se acaben las escapadas a la playa no ayuda, pero entre la rutina del asfalto también se encuentran muchos placeres. Uno de ellos es la abrumadora oferta de ocio en Barcelona; concretamente, mi vuelta al cole, está marcada por dos festivales de cine que espero con especial ilusión.

Por un lado, el Festival de Sitges (Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya), un certamen del que no me deja de sorprender la entrega del público. El ambiente que se respira es totalmente geek, en las colas de las proyecciones siempre hay personas disfrazadas, aunque de todas sus particularidades definitivamente, la que más me fascina es la desfilada zombi.

Por otro lado, el Festival In-Edit Beefeater, del cual la edición de este año se inauguró ayer mismo. Sabe a relevo de los festivales veraniegos, pero resulta incluso más placentero, estimulante y, porqué no,… cómodo. No es que no me gusten los festivales de música, de hecho me apasionan pero, reconozcámoslo, con los años cada vez se hace más duro sobrevivir a ellos.

Lo primero que me sorprendió gratamente cuando conocí el festival es que pese al supuesto sello indie, y, perdón, gafapasta, en su programación se incluyen múltiples estilos de música y formas cinematográficas. Precisamente por esta razón, y también porque no me considero una experta en la materia, siempre me dejo arrastrar por mis amigos más entendidos a ver films que no tenía previstos en mí elección inicial. Esto me ha permitido disfrutar de documentales sobre grupos a los que apenas conocía o no tenía mucho aprecio y también otras veces aborrecer alguno de figuras a las que amaba.

El año pasado, claro ejemplo de ello, ganó el premio a Mejor Película Documental Musical Internacional Searching For Sugar Man. Los artículos, reportajes y críticas que han aparecido a posteriori sobre este film son abundantes. Nos llevan a dudar de si se trata de un falso documental en muchos aspectos, pero este es un film sumamente emotivo, de los que han conseguido como pocos transcender la pantalla. A partir de la película ha surgido un fenómeno fan alrededor de la figura de Sixto Rodríguez que ha reactivado su carrera. Este julio incluso pudimos ver a Rodríguez en concierto en el Pueblo Español. La diversidad del público sorprendía. A pesar de la falta de rigor en su interpretación fue un concierto muy entrañable al que los asistentes respondieron con fervor.



En la pasada edición se cumplía el décimo aniversario del in-Edit Beefeater y para esta ocasión se programaron muchos clásicos del género documental musical. No se puede negar el tópico de que el placer es superior gracias a la magia de la pantalla grande. Pese a todo tengo que decir que no había visto antes la tan aclamada Don’t look back sobre Bob Dylan y me decepcionó bastante. Tal vez tenía las expectativas muy altas pero la verdad es que lo único que me produjo fue un gran rechazo hacia su persona, me pareció súper maleducado y desagradable el desprecio con el que trataba a los periodistas. Evidentemente esto no influye en que pueda seguir admirando su música y su áspera voz, hay que ser capaz de distinguir al autor de su obra.

Este año en el In-Edit Beefeater han creado una nueva sección llamada Primer Corte, en la que se exhiben obras nacionales inconclusas en el momento de cerrar la programación, la verdad es que me produce cierta desconfianza; me parece peligroso entregar al público obras sin acabar, pero dejémosle por el momento el beneficio de la duda. Además, han eliminado el maratón nocturno de la programación. Supongo que no soy la única a quién a altas horas de la madrugada el deseo de ver una película se le convierte en una tortura al puro estilo naranja mecánica.



Como todos los años, seguramente desearé que el Festival hubiese sido más largo, o haber podido acudir a más proyecciones o, porque no, tener ese dichoso don de la ubicuidad que todos ansiamos también al ver los horarios del Primavera. Pero antes no voy a dejar escapar A Band Called Death, de una banda de punk rock en el Detroit de los 70; Teenage, la adaptación del famoso ensayo de Jon Savage; The Punk Singer, sobre la vida de Kathleen Hanna, líder de Bikini Kill y Le Tigre; y por supuesto Bustamante Perkins, sobre el cantautor valenciano Juli Bustamante.

Laura R. Sentís (Periodista, Comunicació a la Galeria Marlborough Barcelona)


Il·lustració de portada_ Eduard j. Montoya
Text: Laura R. Sentís
Correcció: Marta C.