11 d’oct. 2013

A BALTIMORE LOVE THING (per VERÓNICA ALONSO)


Cuando me preguntan qué ciudad de los Estados Unidos me gustaría visitar, yo contesto:
¡Baltimore!

Ni Nueva York, ni San Francisco, ni Seattle, ni L.A. A mí me mola Baltimore. Esto que os cuento es realmente curioso porque sinceramente no sé mucho de esta ciudad... Lo que me atrae de ella son sus personajes. Mi tendencia a idolatrar a según qué artistas me ha llevado a creer que es la ciudad donde tengo que algún día estar.

Obviamente y seguramente que esta obsesión por la ciudad y también la razón por lo que la gran mayoría podemos poner a Baltimore en el mapa son gracias a John Waters. Abanderado por excelencia de la ciudad hizo que quisiera visitar cada almacén de segunda mano, tienda de discos, cafetería, mercadillos, barrios y recovecos que aparecen en sus películas. Todas ambientadas allí, su pueblo natal y donde aún reside.

Otro personaje que ha hecho que Baltimore no solo me parezca la capital del kitsch y del trash es Daniel Higgs. La primera vez que supe de este artista estaba con mis amigos en un festival de música: el Sant Feliu Hardcore fest del 2005... ¡Madre mía, qué tiempos! Él llegaba con su supergrupo Lungfish, del que ahora sé vida y milagros pero del que, en aquella época, solo sabía que su bajista (Sean Meadows) tocaba en June of 44(sí, yo era más de este tipo). Por respeto y consejo de mis amigos me quedé a disfrutar del concierto.

No sé si alguno de los que me estáis leyendo estuvisteis allí, pero los que sí estaréis conmigo en que aquello fue mágico.

En el escenario eran potentes y épicos y, gracias a Daniel y su carismática forma de cantar, inigualables. Empecé a investigar un poco más sobre Lungfish como fan idólatra que soy... ¡Descubrí que, cómo no, eran de Baltimore! Las estrellas estaban empezando a alinearse y me daban más razones para ir.

Daniel Higgs aún vivía allí y por aquella época era tatuador en su estudio, en el que se decía que tatuaba a quién quería y lo que quería... Los que me conocéis imaginaros qué maravillosas historias me montaba en la cabeza: Algún día iría a Baltimore con mis amigos y paseando nos encontraríamos con Waters, que según he leído es muy amable y, a veces, si te ve un turista fan suficiente del lugar, te lleva a hacer un tour por sus lugares favoritos (esto lo leí una vez en un Marie Claire y puede que no sea verdad, pero, ay! ¿Y si lo fuera?). Entonces, después de nuestro paseo turístico guiado por el Papa del trash iríamos a la cafetería de Pecker a tomar un batido y acabaríamos el día visitando a Higgs en su estudio para que nos contara historias de sus giras con sus grupos, nos cantara y quién sabe decidiera tatuarnos...

Cómo me gusta soñar... Imposible que ocurriera, pero qué bonito sería, ¡jaja!



La verdad que esta obsesión por una ciudad, de la que lo único que conozco son las localizaciones de las películas de Waters y un grupo que se encuentra en mi top 10 de grupazos, ha ido en aumento gracias a un reality ñoño con tono indie americano que se graba allí: Ace of cakes.

Ace of cakes es el nombre de un programa con formato reality sobre una pastelería, Charm City Cakes, regida por Duff Goldman. Duff, después de graduarse en la escuela de repostería, decidió juntar a sus amigos, casi todos recién salidos de la facultad de arte, y poner una pastelería en su ciudad natal: Baltimore, claro...

En Charm City Cakes, un local en una esquina de la ciudad, realizan las tartas más raras e impresionantes que os podáis imaginar. Algunas son en movimiento, otras enormes... Pero esto no es solo lo que me hizo empezar a ver el programa. Lo que me enganchó fue la relación entre todos. Las bromas entre ellos, el buen rollo que parece que impera siempre y por supuesto que todos son amigos y residentes en... Baltimore : )

Utilizo cada mínimo detalle de lo que encuentro para dar una razón más a esta fijación con Baltimore, ya os habréis dado cuenta, supongo.

En un episodio, Charm City Cakes hicieron una tarta a una productora americana que hacía una serie ambientada en Baltimore. Duff y sus colegas ya le habían hecho tartas a John Waters (una maravillosa de Divine en Pink Flamingos) y demás personalidades e instituciones de Baltimore, pero esta tarta me llamó la atención.

La productora celebraba el final de la tercera temporada y la tarta era una calle con carteles electorales que llevaban el nombre de un tal Carcetti. No era especialmente bonita, ni grande, ni se movía, pero en la pastelería todos estaban nerviosos porque iban a conocer a los personajes de la serie.

La serie era The Wire, como ya os imagináis.

Yo había oído hablar de esta serie ya, pero no tenía muy claro de qué iba y, por supuesto, no sabía que estaba ambientada allí. Al cabo de unos días el pack de 5 temporadas cayó en mis manos. Si la habéis visto, ya habréis experimentado esas ansias de querer ver cada capítulo. Es una obra maestra y está hecha en... Baltimore. Sí, lo sé, no es que apetezca mucho ir a visitar esas calles, el muelle: los políticos son corruptos, los polis son corruptos, la educación no funciona, alto índice de adicción a la heroína...

Una vez, un locutor de la radio en Inglaterra preguntó a Waters si lo retratado en The Wire era verdad y si le parecía bien una serie así. Waters contestó que The Wire era lo mejor que se había hecho en años y que retrataba perfectamente una parte de Baltimore. Añadía que grabar una serie así contando tantas verdades y enfadando a tantos en el gobierno era muy valiente y que estaba orgulloso de que se hubiera hecho en su ciudad.

El locutor, perplejo e irónico, añadió algo así como: “sí, ha ayudado mucho al turismo”.

Waters, sorprendido, le dijo: “sí, entiendo lo que quieres decir. Pero yo, por ejemplo, cuando estoy en Europa y veo la serie, echo de menos mi hogar, ¡echo de menos Baltimore!” Y terminó con: “Baltimore es maravilloso, es excéntrico como ningún otro lugar. Un lugar que hay que ir a visitar”.

¡Y yo te creo, John! Solo dame unos años para ahorrar...

Verónica Alonso (estilista de profesión y baterista de vocación en Me and the Bees)
@lomismoescierto

*"A Baltimore Love thing" de 50 Cent.
Canción aparentemente de amor pero que en realidad es sobre la adicción a la heroína en la ciudad.

Fotografia de portada: Eduard j. Montoya
Text: Verónica Alonso 
Correcció: XX

1 comentari:

Guille ha dit...

Más ilustres de Baltimore:

El gran Frank Zappa nació allí.

Los Animal Collective, aunque ahora estén desperdigados por el mundo mundial, son de ahí, y ahí grabaron su último disco.

Edgar Allan Poe, aunque nació en Boston, vivió varios años y murió en Baltimore.

...Vero, ahorro contigo!!